Esperando a Mr. Google
Hace unas cuantas semanas, más precisamente desde mediados de diciembre, que estoy con muy pocas ganas de desarrollar mis tareas laborales diarias. O sea, no es que me rasco las pelotas todo el día, sino que estoy muy selectivo con las tareas a desarrollar. Es decir, hago sólo las que tengo ganas o me parecen divertidas. Así es como estoy seleccionando hoteles para organizar desayunos, miro páginas de diseñadores para actualizar la página web, estoy revisando los brochures de los productos, y un largo continuar de etcéteras todos relacionados con tareas que a mí me parece que van por el lado del marketing.
Casualmente, o no, la semana pasada fui a una entrevista (sin ganas, sin motivación, pero con las constante convicción que siempre hay que escuchar lo que pasa en el mercado) para el área comercial. Y terminó surgiendo la posibilidad de un puesto de marketing. Hoy por la mañana, cuando llegué al trabajo y abrí mi outlook me encontré con un requerimiento para enviar mi CV a Google... a GOOGLE!!! nada más ni nada menos, el oráculo de cualquiera que trabaje en tecnología o internet. Estoy cansado de leer frases que hasta me parecen ingeniosas de algunos de los dos creadores de Google, y ahora me llega esta oferta.
Obviamente que requiere que sepa "inglés fluído", cosa que no tengo ni fluído ni mucho menos, pero como no se pierde nada le estoy pidiendo a un amigo que me traduzca mi CV para mandarlo.
No estoy mal en mi trabajo, pero tampoco siento que sea el lugar para quedarme a desarrollar carrera. Me hinchan mucho las pelotas las obligaciones "comerciales" y siento que cuando estoy haciendo las cosas que me gustan, le estoy robando a tiempo a mi verdadero trabajo.
Y bueno... habrá que esperar las noticias del Sr. Google.
lunes, enero 28, 2008
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