Apareciste sin ser ni una amiga
y sin embargo tus ojos me llamaban,
el tiempo me susurraba que te amaba
pero nunca es demasiado fácil la vida.
Mi corazón estaba confundido,
cada día me ganabas un pedacito.
Me aferraba a esos ojitos
y lo peor era terminar hundido.
Tus ojos dicen que quizás me quieren,
tu boca dice querer que me vaya,
y mis palabras finalmente mueren.
Hoy decidiste poner más distancia,
ahora mi alma no se resigna.
Seguiré esperandote con ansias.
martes, septiembre 05, 2006
Tiempo al tiempo
Dolor, impotencia, miedo... sensaciones. Saber lo que se debería hacer y no querer hacerlo. Sentirte muy cerca y rapidamente verte alejarte. Creer que te tengo al alcance de la mano y no poder alcanzarte jamás.
No poder tocarte es sólo el primero de los dolores, quizás no el más profundo. No poder escucharte, no poder hablarte, saber que tenerme cerca te genera más dudas que certezas es una herida cada día más profunda.
La decisión está tomada, no partió de mi, no la comparto y tampoco la aceptaré. No tenerte no es una alternativa en mi vida, pero si por tu bien decidís que es tu única forma de seguir deberé resignarme. Resignarse no es aceptarlo, no es estar de acuerdo ni siquiera significa que lo podré sobrellevar, simplemente significa que no tengo más remedio que intentar todos los días hacer un esfuerzo un poquito más grande que el anterior para evitar soñarte a cada minuto.
Dicen que el tiempo cura las heridas, decías que no era por vos y que simplemente era la situación, me decían que era sólo la novedad... el tiempo dará su veredicto final. Hoy me duele mucho, mucho más de lo que pensaba y de lo que podría haber esperado alguna vez. El tiempo dirá...
Dolor, impotencia, miedo... sensaciones. Saber lo que se debería hacer y no querer hacerlo. Sentirte muy cerca y rapidamente verte alejarte. Creer que te tengo al alcance de la mano y no poder alcanzarte jamás.
No poder tocarte es sólo el primero de los dolores, quizás no el más profundo. No poder escucharte, no poder hablarte, saber que tenerme cerca te genera más dudas que certezas es una herida cada día más profunda.
La decisión está tomada, no partió de mi, no la comparto y tampoco la aceptaré. No tenerte no es una alternativa en mi vida, pero si por tu bien decidís que es tu única forma de seguir deberé resignarme. Resignarse no es aceptarlo, no es estar de acuerdo ni siquiera significa que lo podré sobrellevar, simplemente significa que no tengo más remedio que intentar todos los días hacer un esfuerzo un poquito más grande que el anterior para evitar soñarte a cada minuto.
Dicen que el tiempo cura las heridas, decías que no era por vos y que simplemente era la situación, me decían que era sólo la novedad... el tiempo dará su veredicto final. Hoy me duele mucho, mucho más de lo que pensaba y de lo que podría haber esperado alguna vez. El tiempo dirá...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
RSS Feed (xml)