Pequeñas delicias del inquilino
Odio tener que recurrir a la dueña del departamento para hacer algún arreglo, por más pequeño que sea, me tengo que meter en la burocracia de avisarle, esperar que consigue a "algún profesional idóneo", coordinar los horarios, etc, etc, etc.
Si fuera mi casa, llamo al primer plomero/gasista/pintor que se me ocurra o me recomiendan y lo terminaré pagando! pero esta burocracia de pedidos me da fiaca hasta el punto que me banco que la pileta del baño gotee, que el calefón siga largando olor a gas, que el arreglo del living todavía no lo hayan terminado de pintar y un sinfín de etc.
Qué difícil es la vida del inquilino!
viernes, enero 25, 2008
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