lunes, agosto 28, 2006

El ratoncito en su laberinto…

Cuando uno más piensa que atrás de esa última esquina estará la salida, más alta es la pared con la que se encuentra. Llevo meses tratando de encontrar la bendita puerta que me saque de acá, meses dando vueltas a muchas esquinas y cada vez me encuentro con paredes más altas. Finalmente, creo que estoy empezando a sentir el aire fresco rebotando en mi cara, y eso debería ser la mínima señal de que hacia algún lugar voy a poder salir.

En todo este tiempo más de una vez he dado pasos hacia atrás, algunos otros han sido de progresos muy grandes y otros fueron como quedarse parado. Lo bueno de toda esta situación es saber que no me arrepiento de por donde estuve, y con la sinceridad más brutal, es muy probable que a alguno de esos lugares me muera de ganas de volver.

Hoy creo que ya sé el rumbo para el cual tengo que seguir, quizás diga esto hoy y mañana piense todo lo contrario, pero al menos por hoy estoy convencido que la salida está en una dirección y hacia allá me estoy dirigiendo. El camino será más que sinuoso, eso está más que claro, pero quizás lo más importante es que la voluntad para recorrerlo ya está atesorada.

No hay comentarios.: